Opinión

Julio Panduro Chamorro


  • ENVIAR
  • IMPRIMIR
  • COMPARTIR




2017/07/28China, un liderazgo negado



Las cifras de su expansión económica son tangibles. Solo en 2016, su producto bruto interno alcanzó los 11 billones de dólares, mientras que Estados Unidos continuó en el primer lugar con 18 billones de dólares. Sin embargo, el que la economía china represente el 60% de su par estadounidense, con una perspectiva de aumento futuro, hace prever que en menos de una década alcance el primer lugar mundial.
 

Su presencia política también se está consolidando cada vez más. Es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con derecho a veto, es participante de importantes plataformas como el Grupo de los 20 (G-20) y de la alianza de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (BRICS), e impulsor de la iniciativa más ambiciosa del planeta de conectar Asia, Europa y África a través del proyecto Una Franja, Una Ruta, una red transnacional que apuesta a promover el desarrollo común de todos los países participantes. La apuesta de China por este plan es enorme: estableció el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras y lanzó el Fondo de la Ruta de la Seda que, solo en el 2014, tuvo una inyección financiera de 50,000 millones de dólares para financiar varios proyectos de infraestructuras y conexión a lo largo de los tres continentes involucrados. Sin duda, una jugada maestra de geopolítica y de ampliación de mercados en países de vigoroso crecimiento en el Sudeste Asiático.
 

Su política de “Una sola China” también ha logrado importantes avances en el objetivo de recuperar a Taiwán. Recientemente logró que Panamá rompiera relaciones con la isla, considerada por Beijing como una provincia rebelde, gracias a su importante presencia en América Latina y el Caribe, al punto que es el segundo usuario del canal de istmo y uno de los impulsores de la cooperación Sur-Sur.
 

En el lado de las energías renovables, el gobierno de Xi Jinping ha impulsado el proyecto de favorecer este tipo de fuentes energéticas con la inauguración, por ejemplo, de la mayor granja flotante de paneles solares en el orbe, para así aportar a la reducción del impacto de la contaminación ambiental y depender menos de los combustibles fósiles.
 

Aunque parece imparable en una carrera a ser el primero del mundo, líderes históricos como Mao Zedong, Deng Xiaoping, Hu Jintao y Xi Jinping han asegurado de manera pública, y en su momento, que no desean erigir a China como la nación dominante del planeta, sino que buscan superar problemas domésticos, como acabar con la brecha entre su litoral desarrollado y su interior pobre. Sin embargo, hechos tangibles demuestran que ese liderazgo es innegable.

Publicado en El Peruano, 27 de julio 2017.