Opinión

David Gosset


  • ENVIAR
  • IMPRIMIR
  • COMPARTIR




2019/04/22Es hora de unir esfuerzos para una



La reunión entre líderes de China y de la Unión Europea (UE) ha tenido lugar en medio de un gran nivel de desconfianza que amenaza las relaciones sino-occidentales.

 

En este contexto, la UE y China tienen que mostrar al mundo- y a los EEUU bajo el mando del presidente Donald Trump- que las sinergias entre China y Occidente no son solo una realidad, sino también indispensables para la prosperidad y la paz mundial.

 

Mientras buscan fortalecer la cooperación bilateral en áreas como el comercio, la inversión y la gobernanza global, ambas partes demostrarán su compromiso con el multilateralismo estructurado en torno a las Naciones Unidas.

 

Tras la exitosa visita del presidente Xi Jinping a Italia, Mónaco y Francia, el 2019 podría ser el año para iniciar un consenso estratégico entre los líderes europeos y chinos alrededor de la noción de una “Franja y Ruta" beneficiosa, o la visión de nuevas rutas de seda, promovidas por los ideales de colaboración, inclusión, sostenibilidad e innovación.

 

En un mundo de interdependencia, los actores de la región euroasiática deben crear juntos valor a través de la colaboración. Al hacerlo, detendrían el desacoplamiento entre China y Occidente, o la tragedia de una humanidad dividida.

 

Una "Franja y Ruta" beneficiosa no es tan solo una iniciativa colaborativa, sino también inclusiva. Ha llegado el momento de establecer un mecanismo oficial donde China, la UE y también la Unión Africana discutan y estructuren sus interacciones.

 

Apuntar a una "Franja y Ruta" beneficiosa también significa que la protección del medio ambiente se convierta en un objetivo estratégico. Si las nuevas rutas de la seda que se están construyendo no son verdes, si no están tomando en cuenta la imperativa lucha contra el cambio climático, serán simplemente caminos a la nada.

 

Esto lleva a la reflexión de un cuarto pilar de la visión de una "Franja y Ruta" beneficiosa -la innovación. Desde redes 5G hasta inteligencia artificial, y blockchain hasta nuevas soluciones energéticas, las tecnologías tienen que servir para un desarrollo rural más inteligente, una conectividad nacional e internacional más inteligente y ciudades construidas más inteligentes. 


En la intersección de la urbanización, la dinámica de negocios, el avance tecnológico y la geopolítica, la noción de una ciudad inteligente tiene que ser uno de los principales temas de la visión de una "Franja y Ruta" beneficiosa. Eso incluiría conectar ciudades inteligentes entre Asia y África, ofreciendo un poderoso vector de progreso. 


Si bien la necesidad de reinventar el multilateralismo se ha convertido en un imperativo, uno desearía ver que la visión de una "Franja y Ruta" beneficiosa sea cada vez más debatida y se convierta en un eje internacional de acción coordinada.

 

En su obra maestra, “Las leyes fundamentales de la estupidez humana”, el sabio y erudito historiador económico italiano Carlo M. Cipolla (1922-2000) definió la estupidez como un comportamiento que ocasiona una doble pérdida. El enfoque de ganar-ganar, por el contrario, es  que caracteriza una acción inteligente. 


David Gosset es fundador del Foro Europa-China y de la Iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda.

Publicado en China Daily, 11 de abril de 2019.